TAXCO-IGUALA-ACAPULCO-RESIGNACIÒN
flores en sangre - 23-09-2005 10:38:58 | Categoria: Hoteles Piojito

Un fin de semana particular. El plan era simplemente recorrer Taxco durante el viernes, pasar la noche ahì y regresar tranquilamente la tarde del sàbado y el domingo estar a tiempo para cubrir el concierto homenaje a Rockdrigo en el Zocalo capitalino. Cuanta estupida ingenuidad para un 16 de septiembre, la primera señal, no pudimos conseguir transporte para Taxco hasta màs alla de las 12 de la tarde, bueno no pasa nada pense y me acomode en mi asiento. Por ahì casi de las tres de la tarde llegamos a la muy bella empedrada y calurosa ciudad de Taxco. Lo primero que encontramos(aparte del baño ) fue a un individuo que nos ofrecìa guìa un mapa ademàs de llamar de inmediato a un hotel para que ya nos esperasen con una reservaciòn, la neta nos causo desconfianza y le dijimos que lo pensariamos y el nos grito con tono fastidiado a ver si cuando regresan todavìa hay lugar. Nunca me pasò por mi cabeza hueca cuanta razòn tendrìa, fuè inùtil hoteles caros baratos, el mejor, no habìa nada ni un hueco en ningùn lado, habìa que esperar horas para comer, espacio para caminar uf un desmadre. Mi hermana emputada hasta las uñas querièndose regresar lo antes posible(ingenua) un sol infame, algunos tipos cari-lindos y sonrientes. Plata plata y màs plata unas calles tan empinadas que a veces daban desconfianza y un mal rollo -como dirìan los españoles -que te cagas. Sin comer asoleadas y cargando una simple maleta con una sola muda de ropa. He de aclarar que la idea surgiò a las nueve de la maàna y a las diez ya estabamos en la calle, no tuve chance de cargar el celular, de llevar mùsica, mi propia maleta para mi ropa, chales ni de pensarlo siquiera. Tras asumir que ni tendrìamos donde quedarnos esa noche, ni manera de volver al DF decidimos movernos a donde se pudiera y se pudo a Iguala en un guajolotero sin baño y con olor a vainilla, la verdad es que el viaje estuvo chido solo una hora olor a bosque un largo rìo, junto a mi ventana y calor hùmedo. En iguala todo fue fàcil lugar en cualquier lado una cena decente aunque eso si unas camas de a colchòn de vil piedra que a cada movimiento por mìnimo que fuese emitìan un gruñido diabòlico. Cuando desayunamos ya estabamos màs alivianadas, iriamos a comprar algo de plata comeriamos en Taxco y tranquilamente nos regresariamos ese mismo dìa al DF como habìamos planeado y orale que nos montamos de nueva cuenta a nuestro guajolojet para Taxco y Taxco peor que el dìa anterior soñar con un taxi era una broma, la plata quemaba de lo cara y los nativos echaban liendres de tanta raza que se apretujaba por sus calles, con todo y eso entre peleas, no encontrar un cajero y el drama de la caminada, excepto para mi que traìa( despuès lo descubrirìa) unos zapatos todo terreno, pues compramos algunos anillos, aretes, recuerdos para todo el mundo y hasta comimos en un buen lugar y pos que llega la hora del regreso y tatatatan pos si no habìa ni burros pa ningùn lado, todo mundo penso lo mismo con respecto a Cuernavaca o con acudir a las dos lìneas de camiones, a mi me cargaba el payaso con las acreditaciones de prensa ya listas y pensaba en que hacer para solucionarlo y pos que creen, de nueva cuenta a nuestra ciudad comodìn que ademàs, es mucho màs funcional, con mejor servicio de enlace y a decir de mis hermanas hermosamente plana. La cosa es que la ruta plagada de curvas hasta la nausea ya ni me afecto, creo que hasta le agarrè cariño aunque el ultimo camiòn traìa en los asientos de atràs una embarrada de caca, en fin yo me sentè lejos pero la imàgen ahì quedarà pa siempre como la de bañarse sin darse cuenta en la unica regadera diponible de la zona en Zipolite en un baño previamente cagada por los Franceses. Yo tenìa años de no viajar en familia y creanme que fue toda una patoaventura, mis hermanas solìan sentarse juntas y aunque subiamos al transporte con un plan hecho a gritos y discusiones, pues bajabamos con otro, que yo todas las veces, por sentarme aparte, desconocìa y hecho por mis dos hermanas durante el camino. La cosa es que lo que en Iguala si habìa transporte para el DF solo que este saldrìa a las ocho de la mañana , gran plan, cambio de central, larga fila y una voz que anunciaba: Corrida de boletos disponibles para Chilpancingo Acapulco, formense aquì y sip, mis ojos vieron atònitos a mis hermanas formandose en aquella fila con todo ya decidido, yo habìa meditado esperar si sobraba algùn lugar, aguardar toda la noche en la central y anexas, pero mi hermana me grito apurate ya, ademàs en Acapulco todo serà màs fàcil y pues sin tiempo para decidir, carguè con todo y mi cansancio rumbo a Acapulco. Cuatro horas que finalmente fueron tres en un camiòn decente pero de los que paran en determinados puntos. La ultima hora, tras undìa de caminar por horas en calles empedradas, bajo el sol y cargando la maleta màs el stress de no hallar transporte el viaje a Iguala de nuevo y este nuevo transbordo me demolieron la rodilla y la ùltima hora del viaje casi me sentì enferma. Luego las nubes sobre las montañas, una neblina perfecta y el mar y todo cambiò. De sobra esta decir que no conseguimos transporte para la ciudad sino hasta el Lunes ya tardecito. Pero nosotras con solo una muda de ropa, sin trajes de baño, poco acostumbradas a viajar juntas... pues la pasamos poca madre nunca pensè que podrìa pasarmela poca madre con mis hermanas y neta que no cambiarìa la experiencia por los diversos viajes que con cuates y amores he hecho, fuè un viaje especial, cierto es que no cubrì el concierto y quizas perdì una gran oportunidad pero cuando al llegar a casa agotadas, bronceadas y con nuevos trajes de baño, nos encontramos con la noticia de la muerte de nuestro "Zapato" amada perrita de quince años de edad, las tres tenìamos a donde voltear pa poder soportarlo...
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